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El precepto del amor
«El divino Fundador del Cristianismo ha querido que el amor fraternal sea la nota característica de sus seguidores: «En esto conocerán que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros» (Jn 13, 35). ¿Tienes en tu corazón ese amor que es el distintivo del verdadero cristiano? Lo conocerás por esta señal →
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Amar es complacer
«Quien ama de verdad, olvida la satisfacción propia y el interés personal, para pensar sólo en dar gusto al amado, haciendo su voluntad y cumpliendo sus deseos en lo posible.Si de veras amamos a Jesús, nada desearemos sino complacerle, ni temeremos otra cosa que desagradarle, y le diremos sinceramente como Saulo en el camino a →
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Las gracias que se reciben al leer el santo Evangelio
«La lectura del santo Evangelio está harto descuidada aun entre personas piadosas. Y, sin embargo, ningún otro libro debería leerse más asiduamente que este libro divino, en el cual todo nos habla de Jesús, o mejor dicho, es sólo Jesús quien en él nos habla y nos enseña.Prefiere a todos los libros el sagrado Evangelio. →
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En la aridez interior…
«En momentos de aridez interior, hallarás en las preces de la Iglesia bellos sentimientos de amor que facilitarán tu oración. Así lo hacía Santa Teresita:«Algunas veces, cuando mi espíritu se halla en tan gran sequedad que es incapaz de producir un solo pensamiento bueno, rezo muy despacio un Padrenuestro o un Avemaría; estas son las →
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Ten coloquios de amor con Jesús
«Sea tu oración un coloquio íntimo y amistoso con Jesús. Coloquio, digo, porque el alma en la oración no sólo habla, también escucha: «Oiré lo que hablará dentro de mí el Señor Dios» (Ps EXXXIV, 9).(…) Si haces tu oración ante el Sagrario, considera que estás junto a Jesús como María en Betania… Adórale reverente, →
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La Eucaristía, dogma consolador
«El cristiano que crea sinceramente que Jesucristo es el Hijo de Dios humanado y Redentor de la humanidad, no podrá dejar de amarle, y naturalmente envidiará la suerte de los discípulos del Señor, que tuvieron el consuelo de verle y acompañarle. El mismo Jesús decía: «Bienaventurados los ojos que ven lo que vosotros veis» (San →
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Cómo saciar la sed de amar y ser amado
«Orienta tu piedad hacia la divina Eucaristía. ¡Sea tu vida espiritual una continua y encendida aspiración a la unión eucarística! Sólo Jesús, médico celestial, podrá calmar esa inquietud que a veces te entristece el alma y hace la vida imposible; sólo Jesús, fuente viva de amor, saciará la sed de amar y ser amado que →
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Jesús te espera noche y día
«La presencia real de Jesús en la Eucaristía no se limita a los momentos dulcísimos de la Comunión: noche y día permanece por nosotros en el Sagrario para ser el dulce compañero de nuestro destierro. ¡Qué felicidad la tuya, si tienes Viva fe! Cerca de tu casa, en el vecino templo, mora Jesús, que es →
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Unión eucarística con el prójimo
«Después de esta unión de amor con su divina persona, nos pide Jesús la unión de caridad con los miembros de su cuerpo místico; es decir, con nuestros prójimos. «El precepto mío es que os améis unos a otros, como Yo os he amado (Jn 15, 12)».No pudo haber momento más oportuno para imponernos Jesús →
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La Eucaristía suprime distancias
«El Sagrario es el lugar más seguro donde pueden darse cita los que se aman cristianamente. La Eucaristía suprime las distancias que nos separan de nuestros seres queridos aquí en la tierra. Porque si ellos comulgan como nosotros, nuestro corazón se halla unido con el suyo por un mismo lazo de amor que es Jesús, →
Beato mártir de la guerra civil
que defendió al Santísimo
antes de ser capturado,
sumiendo las Hostias para
evitar su profanación.
Cuando los milicianos le
preguntaron su nombre,
él contestó con firmeza:
«Soy sacerdote católico».
