• Amar es complacer

    «Quien ama de verdad, olvida la satisfacción propia y el interés personal, para pensar sólo en dar gusto al amado, haciendo su voluntad y cumpliendo sus deseos en lo posible.Si de veras amamos a Jesús, nada desearemos sino complacerle, ni temeremos otra cosa que desagradarle, y le diremos sinceramente como Saulo en el camino a

  • Las gracias que se reciben al leer el santo Evangelio

    «La lectura del santo Evangelio está harto descuidada aun entre personas piadosas. Y, sin embargo, ningún otro libro debería leerse más asiduamente que este libro divino, en el cual todo nos habla de Jesús, o mejor dicho, es sólo Jesús quien en él nos habla y nos enseña.Prefiere a todos los libros el sagrado Evangelio.

  • En la aridez interior…

    «En momentos de aridez interior, hallarás en las preces de la Iglesia bellos sentimientos de amor que facilitarán tu oración. Así lo hacía Santa Teresita:«Algunas veces, cuando mi espíritu se halla en tan gran sequedad que es incapaz de producir un solo pensamiento bueno, rezo muy despacio un Padrenuestro o un Avemaría; estas son las

  • Ten coloquios de amor con Jesús

    «Sea tu oración un coloquio íntimo y amistoso con Jesús. Coloquio, digo, porque el alma en la oración no sólo habla, también escucha: «Oiré lo que hablará dentro de mí el Señor Dios» (Ps EXXXIV, 9).(…) Si haces tu oración ante el Sagrario, considera que estás junto a Jesús como María en Betania… Adórale reverente,

  • Obras de fray Remigi

    «La fisonomía franciscana de Santa Teresita del Niño Jesús tiene su origen en una serie de artículos que en 1926 fueron publicados en la revista de El Heraldo Seráfico y, posteriormente, armonizados en forma de libro que, de nuevo, publicamos, sin actualizar el texto ni la bibliografía, ya que es una obra que no ha