«El divino Fundador del Cristianismo ha querido que el amor fraternal sea la nota característica de sus seguidores: «En esto conocerán que sois mis discípulos, si os tenéis amor los unos a los otros» (Jn 13, 35). ¿Tienes en tu corazón ese amor que es el distintivo del verdadero cristiano? Lo conocerás por esta señal que da el mismo Jesús: «De la abundancia del corazón, habla la boca» (Mt 12, 34). ¿Cuál es el tema habitual de tus conversaciones? ¿Qué hablas, qué dices de tus amigos y de los que no lo son? No quieras ser de aquellos que con la misma lengua en que reciben a Jesús al comulgar, lo denigran y contristan después en la persona del prójimo. ¡Qué engaño sería pensar que se ama a Jesús cuando se da entrada libre en el corazón a la envidia y los celos, causa principal de las faltas que se cometen contra la caridad!»

«La joven cristiana en la escuela de Santa Teresita del Niño Jesús», Remigio de Papiol

Fray Remigi

«Los momentos que pasarás ante el Sagrario serán los más felices de tu vida, y los que más te han de consolar en tu muerte ».
(El Papiol, 1885 – Credanyola, 1937)

Tras las huellas de un Mártir de la Eucaristía

A.M.D.G.