«Dicen los protestantes: «No consta en la Biblia que los primeros cristianos hayan recibido el Cuerpo del Señor».
Pero ¿qué dice la Palabra de Dios?:
«De manera que, cualquiera que comiere este pan o bebiere el cáliz del Señor indignamente, SERÁ REO DEL CUERPO Y DE LA SANGRE DEL SEÑOR. Por tanto, pruébese el hombre a sí mismo, y así coma de aquel pan y beba del cáliz. Porque el que come y bebe indignamente, come y bebe su propio juicio, NO DISCERNIENDO EL CUERPO DEL SEÑOR» (1 Corintios 11, 27-29).
«El cáliz de bendición que bendecimos ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos, ¿no es LA PARTICIPACIÓN DEL CUERPO DEL SEÑOR?» (1 Corintios 10, 16).
Advertencia. – En la versión de Valera, donde nosotros leemos «cáliz y testamento», se lee «copa y alianza». El sentido es el mismo, porque las palabras «copa y alianza» son la traducción de «cáliz y testamento» respectivamente.
«El protestantismo ante la Biblia», Remigio de Papiol
