
LA ESTRELLA QUE MÁS BRILLA (CUENTO POEMADO)
Dice nuestro mártir fray Remigi: «Orienta tu piedad hacia la divina Eucaristía. ¡Sea tu vida espiritual una continua y encendida aspiración a la unión eucarística! Sólo Jesús, médico celestial, podrá calmar esa inquietud que a veces te entristece el alma y hace la vida imposible; sólo Jesús, fuente viva de amor, saciará la sed de amar y ser amado que devora tu corazón. Desde el Sagrario -como en otros tiempos desde los pórticos del templo de Jerusalén- te dice: «si tienes sed, ven a Mí y bebe»» (Jn 7, 37)…
Para despertar el fervor eucarístico en los más pequeños (y en los no tan pequeños), compartimos este cuento poemado:
